Protestas contra el cierre de la embajada en Palaos

Miles de filipinos trabajando en la República de Palaos han expresado su preocupación por el inminente cierre de la embajada de Filipinas en Koror, la ciudad más poblada de la República de Palaos.

La República de Palaos, con una población de al menos 20.000 habitantes, de los cuales alrededor de una cuarta parte son filipinos, es un nación insular compuesta por cerca de trescientas cuarenta islas situadas en el océano Pacífico a 890 km al este de Filipinas, a tan sólo una hora de vuelo directo desde la ciudad de Davao, en Mindanao.

Después de que el Ministerio de Asuntos Exteriores filipino anunciara el cierre de la embajada en Palaos para finales de julio, al parecer debido a recortes presupuestarios, el propio presidente de la pequeña nación, Johnson Toribiong, instó a la administración de Aquino para que reconsidere su decisión mediante una carta abierta:

"En nombre del Gobierno de la República de Palaos, le escribo para implorar y solicitar formalmente que su gobierno reconsidere su decisión y los planes a este respecto y no se cierre la Embajada de Filipinas en Palaos", dijo Toribiong, quien también teme que el Programa de Referencia Médica de Palaos a Filipinas se verá afectados por el cierre de la embajada. El programa, que ha estado funcionando durante los pasados 20 años a través de la Embajada de Filipinas, permite enviar a un promedio de 100 a 150 pacientes al año para recibir tratamiento médico en Filipinas. "Además del programa de referencia médica, muchos de nuestros ciudadanos han podido aprovechar la oportunidad de atender a colegios y universidades de su país durante los últimos años, y su embajada en Palaos facilita los tramites de acceso de nuestros ciudadanos a las instituciones de educación superior en Filipinas", añadió Toribiong.

Además, un grupo autodenominado Comunidad Filipina en Palaos (The Filipino Community in Palau, TFCP) ha expresado su firme oposición al inminente cierre, ya que perjudicaría gravemente a los más de 5.000 filipinos que trabajan en ese país.

La embajada filipina en Palaos cuenta en la actualidad con un personal de 10 funcionarios, y sus actividades no sólo atienden a las necesidades de los filipinos que trabajan en la República, sino que también se ocupan de los tramites relativos a los pescadores de nacionalidad filipina que operan en sus aguas territoriales, entre los que se encuentran la asistencia a cientos de pescadores filipinos que han sido capturados cuando traspasaban ilegalmente los limites marítimos de Palaos durante los últimos años, tanto en embarcaciones propias, como trabajando para barcos pesqueros de otras banderas.

El TFCP lamentó que el cierre de la embajada supondría que todas esas personas dejarían de tener asistencia y quedarían indefensos, sobre todo en asuntos relativos a contratación ilegal, trata de personas, así como en otros casos de litigios laborales, e hizo un llamamiento al gobierno para que reconsidere su posición con respecto a la embajada en Palaos.

La historia reciente de Palaos está ligada a la de Filipinas. Las islas fueron descubiertas por primera vez por un explorador europeo en 1543, cuando Ruy López de Villalobos navegaba por sus cercanías. Sin embargo, salvo por algunas misiones evangélicas y algunos naufragios de barcos europeos, Palaos permaneció aislada de la mayor parte del mundo exterior hasta prácticamente el siglo XIX, cuando la posesión de las islas fue reclamada simultáneamente por Gran Bretaña, España y la Alemania Imperial. En 1885, España solicitó el arbitraje del Papa León XIII, quien reconoció la reclamación española, aunque otorgando concesiones económicas a Gran Bretaña y Alemania.
Palaos formaba parte de las Indias Orientales Españolas junto con las Islas Marianas, las Islas Marshall. y el resto de las islas Carolinas, cuya administración dependía de Filipinas. Aunque en general la ocupación española no tuvo tanta influencia como en otras islas de la región, como por ejemplo Guam, bajo la administración española, el catolicismo se introdujo a la población nativa principalmente por misioneros jesuitas españoles, y fue mayoritariamente aceptado con relativa facilidad. Cerca de la mitad de la población se identifica como católica en la actualidad. También algunos elementos de la lengua española se integraron en el léxico de los idiomas locales.

Tras la Guerra hispano-estadounidense de 1898 y la pérdida de las islas Filipinas y Guam, España decidió vender Palaos y el resto de sus posesiones en Oceanía al II Imperio Alemán. Su control fue luego transferido a Japón en 1914, quien ejerció la administración de las islas por mandato de la Sociedad de Naciones desde 1920. Durante la Segunda Guerra Mundial las islas fueron ocupadas por los Estados Unidos en 1944 y pasaron formalmente a jurisdicción estadounidense bajo el auspicio de las Naciones Unidas en 1947 como parte del Territorio de Fideicomiso de las Islas del Pacífico.

Las islas rehusaron formar parte de un estado federado micronesio y optaron por la independencia en 1978, convirtiéndose en la República de Palaos en 1981, e independizándose formalmente de Estados Unidos en 1994, aunque manteniendo un Pacto de Libre Asociación. La moneda oficial es el dólar estadounidense y en gran medida su economía depende de la ayuda financiera de los Estados Unidos. Aunque en 1998 el Senado aprobó la legislación para convertir a Palaos en un centro financiero insular, la economía se basa principalmente en el turismo, agricultura de subsistencia y pesca.

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